Son nueve los artistas reunidos en el museo de artes de Rionegro (MAR) para darle vida a una serie de obras en las que resaltan distintas naturalezas. Convergencias «Algoritmos en escena», una exposición en la que se manifiesta el arte, dando un paseo por diversas representaciones del pensamiento humano, que van desde series pictóricas, pasan por esculturas, arte textil, performances y desemboca en un relajante y divertido juego sonoro.

Autor: Sebastián Naranjo Obra: Sencillez

 

Autor: Melva Gallego Salazar Obra: A – Parecer

En BajoLente conversamos con algunos de los artistas y te traemos detalles de sus singulares representaciones.

Autor: Juan José Jiménez Obra: Alegorías de la naturaleza

Sandra Valencia.

 

Diseñadora textil y magister en arte y cultura, encuentra su medio de expresión entrelazando fibras, es lo que hace en «Reencuentros». Cada obra es tejida minuciosamente dentro de un telar, representando esa posibilidad de confluencia entre seres que se encuentran en un mismo espacio, en el mismo, las líneas verticales son la urdimbre que hace las veces del tiempo, los caminos de cada telar se entretejen tal y como lo hacen los caminos de cada ser.

Fibras, hilos y tejidos son los medios que utiliza Sandra para manifestar sus pensamientos y sentires; en su obra, presenta los opuestos, piezas en las que predominan los colores blanco y negro junto a una figura circular que, para la artista representa volver a un punto, la vida, lo eterno… el reencuentro.

Así como se entrelazan los hilos de su obra, la antioqueña opina que cada elemento en la exposición se relaciona entre sí, ya que son diferentes manifestaciones de un mundo, en el que se usan infinidad de técnicas para expresar las perspectivas de la vida desde distintas maneras de sentir. 

Santiago Gutiérrez.

Hoy en día son varios los colectivos que siguen al graffiti como corriente artística. Buscan fomentar valores y principios por medio del arte. De esta manera lo ve Santiago, un artista rionegrero de 24 años que inició en este mundo trabajando en proyectos rurales y artísticos.

En su obra «Historias a color» busca fortalecer la cultura local y hacer que cada ciudadano se apropie, tome los derechos y las responsabilidades para dejar algo positivo a la comunidad. Expresa que «Si no hay una identidad, si no hay ese sentido de pertenencia, las cosas no son de nadie». Con esto hace un llamado a las personas, «les decimos ¡Hey! tenemos una historia interesante, y buscamos generar conciencia para que se apropien y cuiden los espacios».

Historias a color, es un espacio en el que se representan personajes que han aportado positivamente en el municipio, entre ellos se encuentran: Liborio Mejía, Pascual Bravo, Javiera Londoño, Pascuala Muñoz, Juan Cancio Tobón, Francisco Montoya y Jose María Córdoba.

El proyecto que participa en la exposición, es un mural de 63 metros de longitud, ubicado en el centro de Rionegro, el artista asegura que fueron muchos los obstáculos que superaron para llevarlo a cabo pero su mayor logro, fuera de hacerle honor a siete personajes referentes en el desarrollo local y nacional, fue esa conexión que generaron con la comunidad mientras ejecutaban el proyecto.

Yuliana Galvis Alzate.

«Espacios que niegan el cuerpo». Un proyecto más intimo que toma lugar en un barrio de Rionegro.

La Inmaculada es el escenario sobre el cual, Yuliana, artesana polifacética y estudiante de artes plásticas llevó a cabo un proyecto investigativo. Hace año y medio comenzó a buscar esos lugares en los que se «negaba el cuerpo» y este lugar se adaptaba justamente a ese concepto, una estructura laberíntica, extendida a lo largo de la ladera de una montaña como muchos sitios en el departamento, otro factor común entre esos lugares es la problemática latente de las familias de bajos recursos que viven situaciones de hacinamiento.

En la serie pictórica plasma en la piel de distintas personas, habitantes del barrio, la forma en la que ellos dimensionan el espacio que habitan. 

El proyecto tuvo varias fases, inició recolectando una serie de relatos. En esta fase la artista notó que la dinámica del barrio siempre implicaba el cuerpo. Para acceder es necesario subir las escaleras, no hay otra ruta de acceso, así que para llevar o sacar cualquier mueble u objeto de sus hogares, deben hacerlo usando su fuerza. Esos relatos dieron pie para que Yuliana conociera a cada persona del barrio e hiciera un acercamiento para esta representación en conjunto. 

Bitácoras viajeras:

Otra fase del proyecto dio como resultado dos cuadernos, el primero, una serie de bitácoras en las que la artista registraba en dibujos los relatos que le contaban y sus sentimientos al ser parte de esos espacios. El segundo cuenta con aproximadamente 100 dibujos en los que los habitantes de La Inmaculada hacen una reconstrucción gráfica de su entorno.

Esta artista expresa que más allá de representar una forma de crítica y de protesta en obra plástica, la idea es que el proyecto sirva de punto de partida para llevar a cabo otros relacionados, siempre con el fin de concienciar a las personas sobre como se llega, en algunos lugares, a negar el cuerpo, no solo a nivel físico, si no en aspectos no visibles como lo son: la desigualdad y la intimidad.

Laura Jaramillo.

La discriminación de género, la situación de desamparo y desolación, la violencia desproporcionada, la invisibilización de esta problemática. Estas y muchas situaciones más que han debido soportar las mujeres en estado de gestación en el marco del conflicto armado, es lo que la artista plástica rionegrera Laura Jaramillo busca interpretar en su performance «Memorias de un cuerpo en expansión» una obra con gran fuerza expresiva.

Un vestido de apariencia petrificada se encuentra instalado en el centro del set en el que Laura durante un lapso de aproximadamente una hora, teje de manera catártica una especie de»mandala», uniendo con hilo rojo que representa el derramamiento de sangre, la presión y la violencia, cada pieza de uniforme militar y ropa que brinda al espectador distintas perspectivas, el «tapete» busca representar un territorio en expansión, unido al principio con esa sangre y luego, en algún punto, con hilo blanco. Buscando mostrar también a esos líderes sociales y a las personas que buscan luego de tanto, construir país desde la paz.

El performance brinda la posibilidad tanto al artista como al espectador de conectar cercanamente con la acción misma y su significado.

Laura comenta que llevará a cabo el performance hasta unir aproximadamente 300 piezas en su representación de cuerpos y seres ausentes.

Juan Pablo Sepulveda Sierra.

Este artista plástico fabrica instrumentos y siempre le han apasionado los artefactos sonoros. «El secuenciador» es la pieza «lúdica» de la exposición, una caja de música gigante, que debe ser accionada por el espectador. Según su creador, su fin no es otro, además de entretener, pero esta obra invita a jugar y fantasear con uno de los medios más potentes cuando de reflejar nuestra esencia se trata, la música.

«Desde el arte mucha veces se le dan distintos sentidos a las obras, hay gente que busca hablar desde una perspectiva personal, contar alguna experiencia o dejar algún mensaje en específico. Yo quise, sin más pretensiones, crear un juguete para que la gente se divierta creando música». En este caso, lo hacen pedaleando en la enorme máquina.

 

«El arte tiene muchas posibilidades y una de ellas, es el sonido. No siempre se busca encontrar respuestas, a veces lo que se quiere es que la gente se haga preguntas». – Juan Pablo Sepulveda Sierra.

 

Así suena la muestra de arte "Convergencias"

Así suena la muestra de arte «Convergencias»

 

Por: Patricia Espinoza.

Fotografía: Alejandro Cardona.