Existen dos tipos de personas: los que tienen que configurar 10 alarmas diferentes por la mañana y los que no tienen problemas para iniciar sus rutinas matutinas a las 6 am. 

En ambos casos se tienen ventajas y desventajas, pero no siempre tenemos el lujo de dormir todo lo que queremos. Ya sea que estés comenzando en un nuevo trabajo cuya jornada inicia más temprano o simplemente deseas eliminar algunas de esas alarmas como propósito personal, acá te tenemos la solución. Hoy en BajoLente te traemos algunos consejos para que levantarte de la cama por la mañana sea un poco más fácil.

Mantén tu despertador lejos de la cama.

Es muy sencillo posponer la alarma cuando tu despertador es el teléfono que tienes justo al lado de tu cabeza. Colócalo en el otro lado de la habitación, así te verás forzado a levantarte para apagarlo. 

Aprovecha la luz.

Nada te levanta más lleno de energía que una brillante ráfaga de luz, y alternativamente es mucho más fácil permanecer dormido en una habitación oscura. Mantén tus persianas o cortinas abiertas para dejar entrar el brillo en la mañana, además, esta es también una gran manera de despertarte naturalmente.

Empieza a moverte.

No es necesario que inscribas en la clase de gimnasia de las 6 am. Ni siquiera tienes que salir de tu casa. Hacer un poco de ejercicio ligero en la mañana realmente ayudará a que la sangre fluya. Puede ser tan simple como hacer algunos estiramientos, o tan complejo como correr o hacer una rutina de ejercicios. Lo que prefieras, siempre que requiera hacer algún movimiento.

Ir a la cama temprano.

Es más fácil decirlo que hacerlo, en especial porque es probable que seas una persona nocturna si no te gusta madrugar. Pero si te lo propones y te ajustas a un programa, puedes lograrlo. Empieza por establecer una hora en la que desees comenzar a prepararte para la cama y después de eso, evita los aparatos electrónicos; Se sabe que la luz azul de las pantallas de las computadoras y los teléfonos suprime la melatonina (la hormona responsable de la somnolencia). Trata de relajarte lo más posible: báñate, lee un libro, date un masaje… todo esto te ayudará.

Elige tu desayuno sabiamente.

Trata de escoger un desayuno con alto contenido de proteínas en lugar de carbohidratos, ya que las proteínas te darán energía, aumentarán tus niveles de dopamina y fomentarán una sensación general de estar despierto, mientras que los carbohidratos te agobiarán y te harán sentir sueño. Elige comidas con ingredientes como huevos, frijoles, yogur griego o avena. Y por supuesto, una taza de café siempre ayuda!