Entre los tabúes del sexo, el tamaño del miembro masculino es uno de los principales. Si es grande o pequeño, es quizás uno de los temas a los que más importancia le dan los hombres. Incluso más que las mujeres. Y es que, por la medida de su pene, un hombre puede llegar a sentir ansiedad y preocupación, dos cosas que podrían interferir con las relaciones afectivas y hasta sociales.

En esta ocasión, la sexóloga Luz María Carvajal nos cuenta todo sobre la realidad de si es o no importante el tamaño, y qué tanto este influye en la vida sexual de una pareja. “Este mito no es nuevo. La cultura, especialmente la occidental, el arte actual y el cine contemporáneo también contribuyen a la mitificación, pues se presenta la iconografía del pene de tamaño considerable y siempre erecto en las películas pornográficas o en las obras de arte masculinas” afirma Luz María.

La fertilidad en un pene pequeño ha llegado a ser dudosa por el estigma creado alrededor de este tema, pues según Carvajal, a lo largo de muchos años se ha asociado falsamente el pene grande a la virilidad y masculinidad dándole una mayor capacidad de reproducción y mayor fertilidad. Sin embargo, como ella misma lo afirma “existen múltiples estudios en la actualidad que evidencian que no hay ninguna relación entre el tamaño y el rendimiento o funcionalidad del pene”.

El acto sexual es un momento de conexión entre dos personas en donde lo único que influye es el debut de los protagonistas en el instante en que se consuma la relación.

“El tamaño del pene en la sexualidad sólo sería importante si hace parte de la fantasía sexual de su pareja, o que para la mujer sea muy gratificante el estímulo o el contacto del glande o cabeza del pene con el cérvix o cuello uterino lo cual no es lo más común”, define la sexóloga Carvajal

Aunque no sea fácil derribar los mitos, y a veces la realidad no supere la ficción, como en este caso, es claro que no es cierto que a más grande más placer y viceversa. Aquí es preciso citar una certera frase de uso popular: “lo importante no es el tamaño, sino cómo lo muevan”.

Escrito por: Manuela Betancur Giraldo

Redes sociales – Luz María Carvajal Restrepo: @ginecobstetricia_rionegra.