Las piedras preciosas y en general las joyas de alto valor tienen guardadas historias muy interesantes que van desde que son extraídas de su entorno natural hasta que se tallan y engarzan. Luego de su primera venta, suelen salir a subasta y así comienza todo un ciclo de compra y venta en el que varían los costos de acuerdo a la rareza, brillo, color, transparencia, dispersión, efectos ópticos, talla o quilates. Estos son factores que influyen al momento de valuar una gema y considerarla hermosa.

Las joyas con más antigüedad provienen en su mayoría de la realeza destronada por las nuevas corrientes ideológicas que surgieron a finales del siglo XIX y principios del XX. Hoy en BajoLente te mostramos algunas de las joyas más bellas y costosas del mundo entero.

1. Winston azul.

Esta perfecta joya fue adquirida por Harry Winston Inc., una joyería de lujo estadounidense y fabricante de relojes suizos, en mayo de 2014. Tiene una piedra es de 13.22 quilates y su precio de compra fue de  23.8 millones de dólares en Christie’s de Ginebra, Suiza.

Fue vendido por unos 36 millones de dólares en una subasta de la casa Sotheby’s celebrada también en Ginebra, Suiza. Su precio es considerado como un récord mundial para una perla.

El colgante de perlas y diamantes de más de 200 años de antigüedad le perteneció a la antigua reina francesa, María Antonieta y lo adquirió un comprador privado anónimo.

Sotheby’s presentó esta pieza única de joyería en una subasta realizada el 23 de septiembre de 2010 en Londres, Reino Unido. Este exquisito brazalete fue diseñado por Cartier en 1952, y se engastó con diamantes de talla única y ónix de corte calibrado. Su precio estimado fue de 12.4 millones de dólares.

Esta hermosa gema cuyo nombre fue dado en honor a su propietario anterior, Sir Philip Oppenheimer, el difunto presidente del conjunto de consorcios de ventas establecido por De Beers llamado Central Selling Organization, alcanzó los 57.6 millones de dólares en la subasta de la casa Christie’s celebrada en mayo de 2016. La gema azul de forma rectangular es el diamante azul vívido más grande de 14,62 quilates  y lleva con orgullo su apodo: “la gema de las gemas”, además de esto, se ha colocado en un anillo flanqueado por dos pequeños diamantes en forma de trapecio.

Es un diamante sin cortar de 1,109 quilates, ocupa el segundo lugar entre las gemas más grandes del mundo y fue vendida en unos 53 millones de dólares en una venta privada la joyería de lujo Graff Diamonds.

La piedra fue encontrada por la canadiense, Lucara Diamond Corp., en la mina Karowe en Botswana y fue nombrada Lesedi La Rona, que significa “Nuestra Luz” en el idioma Tswana de Botswana.

Es aclamado como el collar de diamantes más caro del mundo, ya que es una pieza de diamantes de 637 quilates creada por la joyería de lujo, Mouawad, Su precio de adquisición fue de 55 millones de dólares en una exhibición de joyas realizada en Singapur en 2013.

Un espectacular diamante de 163 quilates, fue descubierto en la mina Lulo en Angola en el año 2016. Es el más grande en su tipo y en su subasta realizada en noviembre de 2017, alcanzó los 33.7 millones de dólares. La piedra blanca se colgó en el collar de esmeraldas y diamantes ‘El arte de Grisogono’, diseñado por el joyero suizo de Grisogono. 

El diamante rosa vívido impecable más grande que haya calificado el Instituto Gemológico de Estados Unidos es un deslumbrante ejemplar ovalado de talla mixta y de 59,6 quilates, conocido como “Estrella rosa”, fue vendido por un precio récord de 71.2 millones dólares en una casa de subastas de Sotheby’s que se encuentra en Hong Kong.

La gema fue extraída de una mina por De Beers en Sudáfrica, en 1999, y la empresa comerciante de joyería de Hong Kong, Chow Tai Fook, ganó la subasta.

Aclamados como los pendientes de diamantes con forma de pera más grandes del mundo, los aretes Miroir de l’Amour (Espejo de amor) (izquierda), que pesan 123.43 quilates, se vendieron por 18.11 millones de dólares en la casa Christie’s el en Ginebra, Suiza, el 15 de noviembre de 2016. Asimismo, el impecable collar de diamantes Le Jardin d’Isabelle (El jardín de Isabella – derecha) de 147,28 quilates se vendió por 8.03 millones de dólares.

Esta maravillosa joya se vendió por más de 50 millones de dólares a Harry Winston, una joyería de lujo con sede en los Estados Unidos. Su precio por quilate de 2.6 millones de dólares es un récord mundial para un diamante rosa, según la casa de subastas Christie’s.

Clasificado como “Fancy Vivid” (elegante vivo), posee el grado más alto de intensidad de color, el diamante perteneció a la familia Oppenheimer que dirigía la empresa minera de diamantes De Beers.