Es posible encontrar un buen vino desde 10 mil pesos, esta es la muestra de que este producto no conoce de estigmas sociales ni económicos: el vino es para todos. Y derrumbar este mito, para leer este artículo, es fundamental. Aventurémonos pues en la única realidad del vino: que es delicioso y asequible.

Conocer de dónde viene el vino es el primer paso para aprender todo sobre este tema. La cepa es el tronco de donde brotan los frutos y hojas que se convertirán finalmente en uvas frescas para comer o vinos deliciosos para tomar.
Es a partir de este paso que será posible conocer la variedad vinífera, el Cabernet Sauvignon, el Carmenere y el Merlot, son algunos de las cepas de vinificación que existen. Ahora llega el momento de catar. Esta es la cercanía que tendrá el comensal con el sabor y olor del vino, y a partir de este, tener la capacidad de definir su calidad.

Después de destapar la botella, oler el corcho es el inicio para determinar si un vino está realmente bueno, pues su olor intuye la frescura que lo acompaña. Ahora servir un poco de vino en la copa y revolverlo para activar los taninos (sacar el olor original que tiene el vino y que proviene de la fruta), oler la copa y llevar un pequeño sorbo que pasará con su lengua por la parte de arriba de su boca, será el último paso para decir que ya cataste un vino.
Llegó el momento de servir y disfrutar, pero no sin antes entender el por qué una copa debe ser la adecuada para que beber vino sea todo un placer. Activar los taninos hace que el olor saliente de la copa sea directo, sin embargo, el no tener el recipiente adecuado no permitirá percibir el aroma como es.

La copa de cristal o de vidrio fino y totalmente transparente es perfecta para conocer el vino, pues desde la copa no solo se disfruta del vino, sino que también se evalúa su color, olor y expresión.
Saber tomar la copa hace que el vino no pierda su esencia. Nunca tomarlo por la parte superior es uno de los recomendados para que el producto no cambie su temperatura con el calor de nuestras manos y es desde el tallo de la copa que, correctamente, se disfruta el buen vino.

El maridaje es otra de las habilidades que pueda llegar a tener un conocedor del vino. Realzar el sabor de una comida con vino es la capacidad que tiene el saber maridar; según Wilson Giraldo, propietario del restaurante TRIVIOS, ubicado en el municipio de El Retiro, para quienes quieren conocer de vinos, un recomendado es acompañar las carnes rojas de un vino tinto y para las carnes blancas como el pescado y el pollo un buen acompañante es el vino blanco.
Entender las variedades del vino, su consumo adecuado y su procedencia, hacen que los mitos existentes frente a este tema se vengan abajo pues brindan al conocedor y al aprendiz bases sólidas de que los mitos que rodean el vino son más que la única realidad existente y es que este producto es para todos.