Quizás una de las mayores preocupaciones a la hora de tener un perro en casa, es la convivencia que este pueda tener con los integrantes de la familia, especialmente con los niños. Para comprender cómo se desarrollan las habilidades y costumbres en una mascota cuando de compartir con niños se trata, sigan leyendo las recomendaciones que, en este artículo, el experto en adiestramiento canino Luis Fernando Gutiérrez, trae para ustedes.

Pensar que el perro entenderá y aceptará la presencia de un niño en el hogar, hace alusión a la falsa creencia de que los seres humanos aceptamos personas en nuestras vidas sin conocerlas bien. Según Gutiérrez, es importante tomar en cuenta ciertas reglas básicas para que la convivencia se dé en armonía.

“Una de las cosas más importantes es tener total conciencia de que todos los perros pueden morder, sin importar edad o raza. Pensar lo contrario sería como afirmar que hay personas que se enojan y otras que no; esto no quiere decir que tu perro sea peligroso, agresivo o que no puedas confiar en él, solo ten presente que los perros pueden morder por un sin número de razones si se dan las circunstancias que lo desencadenen”. Afirma el experto, quien agregó que tener precaución con ambos es importante.

La supervisión en los comportamientos de niños y perros mientras se relacionan es necesario para detectar cualquier anomalía tanto en la mascota, como en el niño. “Muchas personas olvidan este punto y sienten que un perro tiene que aguantar cualquier cosa que haga un niño simplemente porque es el perro, nada más equivocado que esto. El respeto siempre debe ser mutuo, el perro debe saber que con los niños hay límites, pero también los niños deben saber que a los perros se les debe tratar con cuidado y con cariño”. Expresa Luis Fernando recordando la importancia del respeto mutuo.

Cabe recordar que todo es un proceso, para esto es necesario entender que los dos deben comprender y respetar el espacio del otro sin dejar de darse amor el uno al otro. En el respeto nace el cariño y cuando esto se logra ninguno se sentirá con temor de convivir juntos.

Escrito por: Manuela Betancur Giraldo