Deliciosa, práctica y nutritiva… No es extraño que la avena sea uno de los ingredientes más apreciados en la alimentación saludable. Además de su fibra y sus antioxidantes, aporta al organismo muy buenas cantidades de magnesio, cobre, hierro, cinc y vitamina B1, así como pequeñas dosis de calcio, ácido fólico y otras vitaminas del grupo B. También, es muy rica en manganeso, y todo esto de forma muy condensada: en poca cantidad y sin aportar demasiadas calorías.

Gracias a su composición y a la presencia de varias sustancias que la hacen única, le otorga ventajosas propiedades a nuestra salud, hoy en BajoLente te contamos algunas.

1. Es rica en antioxidantes.

Las avenantramidas son unos polifenoles que se encuentran casi exclusivamente en la avena.

Estos antioxidantes no solo combaten la oxidación celular sino que tienen un efecto regulador de la presión arterial y antiinflamatorio. Esto se debe a que aumentan la producción de óxido nítrico, un gas favorece la dilatación de los vasos sanguíneos.

2. Alimenta las bacterias buenas del intestino.

La avena es rica en una fibra soluble llamada betaglucano, que es fermentable. Eso hace que tenga un efecto prebiótico en el intestino, es decir, que alimente las bacterias beneficiosas que componen la microbiota, por lo tanto ayuda enormemente en el proceso digestivo.

3. Regula los niveles de azúcar.

La avena se considera especialmente útil en casos de diabetes de tipo 2 ya que ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre y a mejorar la respuesta insulínica gracias a los betaglucanos que al ser solubles en agua, forman un gel durante la digestión que enlentece el vaciado del estómago y el paso de los azúcares a la sangre.

4. Te ayuda a reducir el colesterol.

Los betaglucanos de la avena también contribuyen a reducir el colesterol malo LDL, en parte reduciendo la absorción del colesterol que aportan otros alimentos. Por otro lado, sus avenantramidas pueden contribuir a evitar la oxidación del colesterol, especialmente si se consume la avena acompañada de alimentos ricos en vitamina C.

Todo esto hace que la avena sea ideal para incluir en la dieta a fin de prevenir trastornos cardiovasculares.

5. Previene la aparición del asma.

La introducción temprana de la avena en la dieta de los niños reduce el riesgo de que desarrollen asma de tipo persistente.

6. Mantiene tu peso a raya.

La avena no tiende a elevar el azúcar en sangre y esto puede resultar de ayuda en este sentido, pues evita los altibajos además resulta saciante, gracias a esto, ayuda a controlar la ansiedad y a reducir peso, además se suma el hecho de que la fibra de la avena mejora el estreñimiento.