Tu cuerpo revela mucho más de lo que quieres decir, de hecho, la mayoría de las formas de comunicación son no verbales y cuando decimos «mayoría», hablamos de que el lenguaje corporal representa del 50 al 70 por ciento de la comunicación, esto incluye expresiones faciales y movimientos corporales. Las primeras suelen comprenderse con facilidad. Mientras que otro tipo de lenguaje corporal puede llegar a ser difícil de descifrar.

Para que tengas una idea, hoy en BajoLente te contamos cuáles son los posibles significados de esas señales no verbales que te pueden delatar sin saberlo.

Una de las señales no verbales más comunes. Las personas suelen morderse los labios para aliviar la tensión cuando se sienten ansiosas, preocupadas o estresadas. Hay distintas razones por las que una persona se muerde los labios: cuando está nerviosa e intentando coquetear, o quizás tan solo esté nerviosa e incómoda. Para no caer en malos entendidos, debes procurar interpretar bien las señales y el contexto.

Usualmente para algunas personas, conversar con alguien que al hablar eleva o aparta la vista y no mira a los ojos, puede generar desconfianza, en algunos casos, significa que la persona está mintiendo y debemos tomar en cuenta que la dirección hacia la que dirigen la mirada es importante. Mirar hacia la izquierda significa que están accediendo a imágenes visuales en el hemisferio izquierdo del cerebro. Sin embargo, si miran hacia la derecha significa que están accediendo a su imaginación en el hemisferio derecho, es decir, que lo que dice es mentira.

Las pupilas dilatadas son una respuesta fisiológica a la excitación. Si sientes atracción por una persona, es posible que las pupilas se dilaten cuando la miras y este gesto, está bastante fuera de tu control.

Subir y bajar la cabeza es una clara indicación de aprobación. Cuando las personas asienten con la cabeza durante las conversaciones, demuestran que están de acuerdo con el tema en discusión e interesadas en este. Pero mover la cabeza de un lado al otro significa todo lo contrario. En este caso, la persona demuestra que no está de acuerdo ni satisfecha con lo que se debate.