Sophia Vogel, una artista de Berlín, se encarga de fotografiar a personas reales haciendo sus tareas cotidianas.

Después de entrar a su casa, pero antes de pedirles que se desnuden, la fotógrafa pregunta a sus sujetos qué pasatiempos les gustan. «Cocinar», podrían decir, o «escuchar música». Vogel les pide que realicen la tarea, toma algunas fotos, luego les solicita que se desnuden y lo vuelvan a hacer, mientras ella toma algunas más.

El resultado es una serie de retratos íntimos que colocados de lado a lado forman la serie “With and Without“, en ella se explora la desnudez como nuestro estado natural, sin su connotación sexual. «En los últimos años, la desnudez ha salido de ser uno de los tabúes de la sociedad», asegura Vogel. Pero como la mayoría de nosotros no deambulamos por el mundo sin ropa, la desnudez todavía se ve en gran medida en un contexto sexual.

Las partes privadas son una distracción, incluso exigentes. Así que Vogel oculta creativamente a sus modelos detrás de discos de vinilo, computadoras portátiles e incluso mascotas. Espera que representar sujetos desnudos y en su zona de confort normalice su desnudez. «Me encanta presentar la desnudez de una manera estética sin ningún contexto sexual», dice ella. «No todas las fotografías de desnudos deberían estar vinculadas a la sexualidad».

Para Vogel ha sido relativamente fácil encontrar modelos, todos han sido voluntarios. Se comunican por Instagram, a través de su sitio web o de boca en boca, hasta ahora ha presentado maestros, dentistas y abogados. Pero ella admite que en su mayoría son millennials. «En este momento, desafortunadamente solo puedo comunicarme con las generaciones más jóvenes», dice ella. «Pero me encantaría fotografiar un amplio rango de edad».

 

Para que sus sujetos se sientan cómodos con su piel desnuda comienza cada sesión con una conversación, discutiendo sus intereses y planeando su pose hasta que se sientan cómodos y se abran un poco. «Quiero señalar que estar desnudo debería ser tan natural como estar vestido», dice, citando una frase del filósofo alemán Heinrich Heine: «Si lo piensas bien, todos estamos desnudos debajo de nuestra ropa».

«La presión de ser un ser sexual es omnipresente para todo ser humano», dice Vogel. «Nos observan y juzgan todos los días, y la industria de la moda nos prodiga ideales de belleza y críticas. Nos fijamos altos estándares».

«Quiero hablar en contra de estos estándares ridículos», agrega. «Al presentar todo tipo de diferentes formas corporales y posturas naturales, me encantaría demostrar que todos son hermosos a su manera».

 

 

Vía: www.vice.com