Este espacio está dedicado a todas aquellas mamás sin manual de crianza que se paralizan o explotan a la hora de disciplinar, corregir, orientar, estimular y establecer límites a sus hijos. El rol de madre, en ocasiones, implica ser una heroína con superpoderes terrenales incluidos: rayos láser de paciencia, lazo mágico de tolerancia, lectura de la mente para los gustos y necesidades de la familia, velocidad extrema para realizar las tareas en casa, sincronía universal para acoplar de forma eficiente los demás roles que le toca desempeñar (esposa, hija, hermana, amiga, vecina, comadre, empleada y la chismosa de la cuadra, entre otras), además de ojos biónicos para no perder de vista a ninguno de los hijos mientras está en la cocina, plancha, lava, revisa su celular y ve su novela o serie favorita.

En fin, estos son algunos de los súper poderes necesarios con los que una madre debe contar para dirigir su salón de la justicia llamado hogar. Hoy te ofrezco un mini capítulo para fortalecer tus superpoderes de heroína.

Negociando con tus hijos: es un excelente ejercicio para hallar una solución pacífica a algún conflicto. Negociar con tus hijos ayuda en gran medida a lograr acuerdos necesarios que los hará sentirse importantes, seguros y felices, y además beneficia el establecimiento de sus vínculos familiares sobre la base del respeto.

Por supuesto, no es lo mismo negociar con tu hijo de cinco años que hacerlo con tu hijo adolescente. A medida que ellos crecen, desean más independencia y la negociación se vuelve más compleja pero no imposible; incluso es necesaria. Es importante aclarar que no todo es negociable: la salud, la seguridad, las normas sociales, la alimentación y los estudios deben ser llevados por tu guía y normativa.

Lo más importante al negociar con tus hijos es que ambas partes se comprometan a cumplir los acuerdos establecidos. Si tu hijo no cumple con su parte, no puedes ser flexible en la aplicación de las consecuencias acordadas. Si tú incumples con lo acordado, perderás el respeto de tu hijo.

Hasta la próxima, mamás heroínas…

Por: Teysi Amaro. Psicóloga, orientadora de la conducta, terapeuta familiar. Contacto: 312-583-60 93

 

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