Él es Juan Esteban Echeverry Muñoz, un joven amoroso de su familia y sus gatos. Un chico normal y algo afeminado en su “rol” de hombre, como él mismo lo afirma.

Junto a su amigo Cristian Pareja, creen en la fuerza del amor como la puerta a la libertad para gritarle al mundo quienes realmente son.

Su amistad es la base sobre la cual erigen su bandera de amor sin fronteras. Son muy parecidos, comparten la misma ideología, especialmente cuando se trata de romper los actuales paradigmas concernientes a “los diferentes”, como ellos mismos se hacen llamar.

Juanes y Cristian, comparten la pasión por el arte y el maquillaje, los dos encontraron en la cultura Drag una forma de empoderar su talento.

Para Juanes ser Drag “es la manera en la que se liberan los sentimientos de una persona, sea hombre o mujer. Se liberan esquemas, te das cuenta que lo que haces es arte y amor a través de la transgresión de género sin dejar de ser quién eres”.

Con el paso de los años el Drag se ha convertido en una práctica icónica para la comunidad LGTBI. Los Drag, son símbolo de libertad, diferencia y transgresión, pues celebran el poder de ambos géneros reunidos en un ser.

Cae la noche y ellos se convierten en Ciara y Trinity. Salen a la calle y las miradas están sobre ellas, son expresión viva. Sus tacones, su maquillaje, sus cabellos se convierten ahora en su armadura, ellos se sienten guerreros…

¿Contra qué es su lucha? Contra la intolerancia, contra la falta de igualdad frente a la diferencia, contra las miradas y comentarios ofensivos que discriminan y enaltecen a los iguales, queriendo hacer sentir a los “diferentes” como personas locas o vulgares…

Sus armas son: el amor, la alegría y el arte que las convierte en mujeres siendo en realidad dos hombres en tacones, esto los hace “diferentes”, pero un par de “diferentes” que celebran el poder de ser iguales cuando se empoderan con su traje, diferentes que aman ambos géneros, pero no llevando uno solo como una forma de identificarlos, sino apropiándose de cada uno como una forma de quitar estigmas que la sociedad ha creado.

Y sí, Juanes y Ciara son uno solo, exactamente iguales en su personalidad, en su forma de expresarse y de ser, su única diferencia son un par de tacones, un accesorio que hace parte de Ciara, que le dan poder, que la sostienen así duela, pues es un dolor satisfactorio, es un elemento que le da el equilibrio para entender que su misión es dar a conocer la verdadera esencia de la cultura Drag, que los tabús y los estigmas no existen, que no importa cómo sean las personas al final todos, hombres y mujeres, somos unos “diferentes” llenos de igualdad.

Quizás por dentro todos llevamos algo de Ciara, una libertad que nos hace únicamente iguales, empoderados y armados. Quizás todos llevamos una armadura, una armadura en tacones.

Escrito por: Manuela Betancur Giraldo

Fotógrafo: Alejandro Cardona

Producción: David Valencia, Alejandro Cardona y Manuela Betancur

Protagonistas: Juan Esteban Echeverry Muñóz – Cristian Mauricio Pareja Arango