Cada año, más de ocho millones de toneladas de plástico tienen como destino final el mar, esto trae consigo devastación absoluta para los océanos y para la salud humana ya que plástico tarda mucho en descomponerse y, cuando finalmente lo hace, nunca llega a desaparecer: se fragmenta en mil trocitos que se quedan en el suelo y pasan a los alimentos y a los océanos, donde son ingeridos por los peces que luego nos comemos nosotros.

Al parecer, este problema finalmente ha ocupado un espacio en el orden del día, lo que provoca que vivamos mentalmente sobrecargados. Las noticias siempre son pésimas. Nunca mejoran. No hay un fin a la vista para la cuestión de las alteraciones climáticas y el Apocalipsis medioambiental, por mucho que muchos se nieguen a aceptarlo, está cada vez más visible en el horizonte y no en el retrovisor.

El proyecto fotográfico del portugués Rúben Caeiro, «CH2=CH2», utiliza el cuerpo humano para reflexionar sobre uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la humanidad.

Esta serie de retratos del fotógrafo Rúben Caeiro, natural del Algarve, nos hace sentir más cerca lo que viven muchos seres vivos en nuestro planeta.

» ‘CH2=CH2′  es, en esencia, una reflexión personal que se materializa en un enfoque fotográfico centrado en el tema ‘Plásticos y sus problemas de deterioro en el medioambiente’, como el aumento de la contaminación en los océanos y sus consecuencias para los seres vivos que habitan en ellos”, asegura el fotógrafo de 23 años.

“¿Y si fuésemos nosotros?”. A esta pregunta, Caeiro responde con imágenes impactantes. “Con una exhalación en plástico durante 10 segundos, moriríamos por asfixia. Al mismo tiempo, millones de toneladas van a parar a los océanos, donde tardan más de 100 años en deteriorarse por completo. Esto hace que acabemos ingiriendo micropartículas de ese mismo plástico”, señala Rúben, que a los 17 años se trasladó a Lisboa para estudiar Arquitectura hasta que se dio cuenta, dos años después, de que su futuro pasaba inequívocamente por la fotografía.

El foco del proyecto, añade, es “usar el cuerpo humano como un elemento representativo de los seres marinos afectados y de sus dificultades ante el problema, a través de la fotografía conceptual y de una visión artística”. Y concluye: “La intención es alertar de la necesidad urgente de reflexionar y adoptar una postura. El título, CH2=CH2, se refiere al elemento químico del etileno, uno de los elementos principales del plástico. Un nombre corto y eficaz que saca partido de la base de la composición química, que es donde empieza ‘el mal’… Incluso su composición, por decirlo así, es algo tóxico”.

A continuación puedes ver más imágenes de CH2=CH2. El proyecto está expuesto en ETICAlgarve, en Faro, del 9 al 31 de mayo . Puedes seguir el trabajo de Rúben Caeiro en InstagramFacebook y en su sitio web.

               

Vía: www.vice.com