Uno de los pensamientos que suele pasar por tu cabeza cuando piensas en tatuarte es ¿Cómo me quedarán cuando envejezca?

Según una encuesta de Harris, realizada en 2012, el 11% de las personas que tienen entre 50 y 64 años de edad y el 5% de los mayores de 65 años, tienen tatuajes.

Generalmente un pequeño tattoo, discreto, no es motivo de controversia. Pero, ¿qué sucede con los tatuajes enormes de la gente que ha decidido tener más piel con tinta que sin ella? “Cuando sean grandes se van a arrepentir”… o quizás no. Hoy te traemos algunas fotografías que demuestran que más allá de los tatuajes es la actitud de quienes los llevan lo que marca la diferencia.

 

 

 

 

 

Sin ningún tipo de complejos, tapujos o pudor, estos ancianos exhiben sus tatuajes orgullosos de llevar arte en su piel, varios de ellos participan en convenciones, otros entraron en el Libro Guinness de estableciendo récords, otros adquirieron fama mundial y algunos los llevan por haber participado en algún tipo de conflicto bélico. Sin importar las razones se ven únicos y originales tras el paso de los años, una imagen que retrata al ser humano en estado puro, libre de tabúes y sin ningún tipo de prejuicio.