La testosterona es una hormona que juega un papel fundamental en el aumento de masa muscular durante el ejercicio.

De más está decir que los esteroides anabolizantes y las hormonas sintéticas no son una opción para conseguir una musculatura sana y perdurable ya que estos productos suelen causar esterilidad y además, provocar fallos renales, taquicardia y hasta la muerte.

Las razones por las que se desequilibra esta hormona, son varias… Puede darse debido al estrés, el envejecimiento, el abuso de drogas, el entrenamiento intensivo o a causa de algunas enfermedades que provocan pérdida de masa muscular y fuerza.

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 Hoy en BajoLente te proponemos 10 alternativas naturales para que, sin arriesgar tu salud, aumentes tus niveles de testosterona.

1. Equilibra tu ración de proteínas.

 Ya que ellas contienen los aminoácidos que ayudan a construir el músculo, si sigues una dieta rica en proteínas, estimularás la síntesis de la hormona glucagón, la cual interviene en los procesos catabólicos liberando cantidades moderadas de hormona testosterona

2. Elige fruta y vegetales como carbohidratos. 

Es necesario que evites el exceso de carbohidratos complejos típicos como los cereales, patatas y pasta. Provocan la liberación de insulina y cortisol, dos hormonas destructoras del músculo y que disminuyen su producción y la formación de masa muscular.

3. Controla tu tiempo. 

 

Estudios científicos han demostrado que el ejercicio eleva los niveles de la hormona masculina. Esto ocurre, siempre que se practique entre 45 a 60 minutos al día. Después de una hora empieza a aumentar el nivel de cortisol y la testosterona disminuye provocando la degradación muscular.

4. Apúntate a la grasa sana. 

 

La testosterona es una hormona esteroide. Se fabrica a partir del colesterol por lo que las dietas bajas en grasa inhiben su producción, si quieres evitar los inconvenientes de la grasa animal puedes escoger alimentos con ácidos grasos omega-3 como los pescados azules (atún, caballa, arenque, sardinas, salmón, etc.)

5. Realiza entre 5 y 7 comidas al día.

 Variar las comidas en porciones pequeñas y frecuentes, ayudan a normalizar los niveles de cortisol y también permiten también mantener el estado anabólico constante para evitar la pérdida de la masa muscular que has conseguido.

6. Aumenta la dosis de zinc.

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El zinc es el mineral más importante para su  producción. Cuando disminuye su ingesta se observa una disminución de entre el 65 y el 90% del nivel de testosterona.

Para ayudar a mantener unos niveles óptimos debes ingerir una dosis constante de 15 a 25 mg diarios de zinc.

7. Bebe mucha agua. 

Se recomienda beber entre 1,5 y 2 litros diarios, es muy importante para nuestro bienestar general, recuerda que nacemos con un 70% de agua en nuestro cuerpo. 

8. Controla la vitamina C.

 

Se ha observado que los niveles bajos de vitamina C aumentan la enzima aromatasa. Se encarga de convertir la testosterona en estrógenos.

Además, ingerir 3 g de vitamina C antes del ejercicio, disminuye los niveles de cortisol después del esfuerzo.

9. Relájate y evita el estrés emocional. 

Cuando te dejas controlar por los problemas, se pone en marcha un sistema de alarma en respuesta al estrés. Aparecen hormonas como la adrenalina y el cortisol para proteger el cuerpo y mantener el sistema de alerta.

El estrés provoca una disminución drástica de los niveles de la tan preciada hormona, esto ocurre porque el cuerpo se prepara para ahorrar la energía que se gasta en funciones sexuales y de formación muscular.

 

 

 

 

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