Una de las preocupaciones de quienes conviven con perros en sus casas son las posibles actitudes agresivas que pueda llegar a tener el canino. Pocos conocen el hecho de que algunas razas nacen siendo temperamentales o con una alta energía que, si no es canalizada, tienden a convertirse en ansiedad y agresividad que finalmente va a afectar no solo al animal, sino también a sus dueños y su entorno.

Luis Fernando Gutiérrez, creador del Centro de Adiestramiento “EntreCaninos”, nos cuenta por qué antes de adquirir un perro, especialmente desde cachorro, es importante “conocer cada raza y saber qué no se puede tener una mascota solo porque nos parezca linda, sino también saber a qué se atiene la persona con el canino que viene de una raza temperamental”.

Entre las razas de perros más temperamentales, se encuentran el Doberman, Rottweiller, Pastor Belga Malinois, Pastor Alemán, Pastor Holandés, Fila Brasileiro, Bull Terrier, Pitbull, Dogo Argentino, entre otras.

Aunque la agresividad es tratable, es necesario conocer de dónde viene. Luis Fernando nos cuenta que la agresividad en los perros puede ser causa de “la falta de socialización a temprana edad, o un trauma causado por una persona u otro perro y también se puede presentar por ansiedad”.

Después de saber si tu perro hace parte de las razas temperamentales y de encontrar la raíz de su agresividad, será posible trabajar de forma adecuada con el canino aplicando el método correcto en él.

Sin embargo, existe una variedad de métodos generales que Luis Fernando sugiere a quienes adquieren este tipo de razas, estas le permitirán al cachorro no desarrollar ciertas conductas agresivas. Una de ellas es brindar una buena educación al cachorro, es decir: no humanizarlo. Sensibilizarlo con ruidos y estímulos y permitiéndole el contacto con personas y otros caninos también será positivo.

“Después de tener sus vacunas completas, es necesario sacar al cachorro para comenzar a generar en él una interacción con otros perros y con las personas: dejar que los acaricien y los carguen, evitando así una posible crisis de ansiedad con el paso del tiempo”, asegura el experto.

Finalmente, es necesario resaltar que sin importar que la raza tenga una tendencia agresiva, es necesario realizar un adiestramiento básico que le permita al canino adaptarse a su entorno.

Escrito por: Manuela Betancur Giraldo